Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

jueves, 24 de mayo de 2007

Follado a dos ruedas


Se me había antojado y lo iba a conseguir. Me daba cuenta que mi coche era genial para desplazamientos largos, pero para movimientos más cortos no era útil, y me iba comprar una moto ese mismo día. Había elegido una Honda negra, que me podría llevar ya mismo, y que entraba perfectamente, junto con mi coche, en mi plaza de garaje. Volvía de mi banco con el cheque conformado para pagar la moto al momento, pero me tuve que detener en una tienda a comprarme también un par de cosas que necesitaría para ir en moto.
Me pille un buen mono de moto, que además de útil me resultaba muy sensual, también una buena chupa para el frío, unas botas que nunca vienen de más y por supuesto un casco bastante chulo.
Recién dejaba mi moto en el garaje de mi piso, cuando en el ascensor, mi mente no podía parar y mi polla la seguía, aumentando en mi paquete y comenzando a babear.
-          Habrá que buscar alguien al que le vayan las motos. - pensé.

domingo, 13 de mayo de 2007

Casa de Campo (II)


Sabiendo todo lo que podía esperar con él, con mi polla ya recuperada del último castigo por haberle fallado la vez anterior, decidí aceptar su proposición otra vez, quizás por demostrarme a mí mismo de que podía obedecerle, cuando me llegó su mensaje a primera hora de la mañana “Quiero ir a chulearte hoy”.
Llegó a mi casa como siempre, partiendo la pana, con un cigarrillo encendido, que tiró al suelo de mi salón, pisándolo con sus zapatillas, justo enfrente de mí, desnudo, esperando por él con la puerta abierta. Fue directo a sentarse al sofá, mientras me pidió un whisky con coca cola. Noté mi cara ponerse roja a gran velocidad mientras las palabras salían de mi boca.
-          No me había avisado… -empecé a decir.
-          ¿Y? – me cortó la frase a la mitad – Vete a comprarlo, zorra.

miércoles, 9 de mayo de 2007

El dominante sabía lo que hacía


Cuando por fin sus manos pararon, respire profundamente para recuperar mi aliento; pronto note algo frío deslizarse por entre mis dos nalgas. Una buena cantidad de lubricante dejaba paso a algo que se metía en mi culo, cada vez más abierto, con firmeza. “Para ser un aficionado, está bien equipado” – pensé, pues cuando note mi ojete cerrarse de nuevo, con una ligera presión desde fuera, ya sabía que estaba usando un plug.
Me soltó las muñecas de la espalda pero no me quitó las muñequeras y sentí algo revolotear a mis pies.
-          Ven aquí.
Me incorporé y di la vuelta para ver su dedo señalar una colcha extendida en el suelo, mientras una especie de cadena colgaba del resto de su mano. Me tumbé sobre la colcha y él utilizó la cadena para unir, con cierta distancia, las muñequeras, haciéndolas pasar por una de las patas de acero de la cama. Era una cama vieja y de matrimonio así que en esa postura, de verdad tendría que hacer fuerza para poder separar las manos de allí.

Un Dominante cerca de casa

Era un día de primavera, no especialmente caluroso, lo cual se agradecía. Iba por una de las calles que sale de Gran Vía hacia el barrio de chueca siguiendo las indicaciones del GPS de mi móvil hacía una calle cercana ,pero en la que no recordaba haber estado nunca.
La dirección me la acababa de pasar un chico dominante con el que había conectado por la red social habitual. La conversación había sido muy breve y habíamos intercambiado solo un par de fotos. Era un chico normal pero estaba muy cerca y su carácter dominante me había gustado mucho.
Tal y como habíamos acordado, le escribí cuando llegué a su portal y la puerta de abrió con un largo timbrazo. Recibí el mensaje con el piso al que tenía que subir y lo hice por el ascensor, para calmarme un poco. Atravesé la puerta abierta y me encontré en un largo pasillo con varias puertas con cerraduras. Parecía uno de esos pisos antiguos que se han transformado en hostal de habitaciones minúsculas. Una de las primeras puertas estaba abierta y me dirigí a ella como habíamos acordado.

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