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viernes, 21 de diciembre de 2007

Preparo una fiesta


-          La semana que viene vamos a hacer una fiesta de viernes. Ven antes de las 4.
Fue la frase de Sergio antes de que me fuera de su casa la semana anterior, casi sin que me diera tiempo a responder, cerrando la puerta de tras de mí. Todavía atónito había confirmado que, lo que querían era que doblara turno, y que fuera el jueves como siempre y además el viernes. Tuve que apurar un montón de trabajo, que me llegó ese jueves a la noche, para poder estar libre a la hora estipulada pero conseguí llegar allí a las cuatro menos cuarto.
Fue Sergio de nuevo, el encargado de explicarme que tenían una pequeña fiesta y la casa tenía que estar impecable. Después de mandarme limpiar el salón a fondo, haciéndome mover muebles mientras él me dirigía con desganados movimientos tirado en el sofá, por fin se levanto y volvió al salón con un papel en la mano.
-          Hay un súper más abajo en la calle – dijo mientras me extendía la lista doblándola a la mitad.
-          Puedes quedarte la vuelta – añadió con una carcajada.
Desdoble el papel allí delante y empecé a leer la lista. Por supuesto, como había imaginado, no había dinero para pagarla, de ahí la gran carcajada de Sergio. Había unas cuantas cosas y eran pesadas; yo ya estaba pensando en que bien me había venido ir en coche ese día hasta allí, mientras levantaba la cabeza para mirar a Sergio con cara seria.
-          ¿Hay algún problema? – preguntó Sergio con voz retadora.
-          No. Tardaré un rato en traer todo esto – respondí sumiso.
-          Es temprano. - contestó relajadamente.
La verdad es que me lo tomé con calma pero decidí no mover el coche que estaba excelentemente aparcado. Ya en el súper que me había recomendado, cargué refrescos, servilletas, patatas, cervezas, cuatro botellas de vino y varias botellas de diferentes alcoholes: vodka, whisky, ron y ginebra en un carro. Estaba aún pensando cómo iba a llevar todo eso calle arriba hasta la casa cuando me sorprendió la cajera con una voz estridente entonada de manera mecánica.
-          84 con 76
-          ¡Joder! – pensé casi en voz alta.
Pagué con la tarjeta mientras echaba cuentas del número de bolsas que tendría que llevar en cada mano. Llegué a tocar a la puerta sudando, dónde me abrió Sergio con una sonrisa.
-          Has tardado bastante – dijo casi sin dejarme pasar por la puerta mientras yo levantaba de nuevo de las bolsas para llevarlas a la cocina.
Antonio y David ya estaban en el salón, por las risas que escuché de fondo cuando Sergio volvió a él de abrirme la puerta;  yo tendría que enfrentarme a todos ellos para ir a hacer la pregunta de turno:
-          ¿Dónde coloco las cosas? – dije muy serio, agachando la cabeza delante de los sofás en los que estaban acomodados los tres.
Esta vez fue David el que se levantó y empezó a decirme todo lo que tenía que hacer, haciéndome colocar vasos, platos, las botellas de bebida y demás sin poder evitar descojonarse de la risa cuando me veía corriendo de la cocina al salón para ir colocando y cambiando de sitio cada cosa que él decía, conteniéndose las ganas de echarme una mano que, a veces se le escapaban en un cortado ademán. Antonio y Sergio miraron la situación divertidos y me pidieron un par de cervezas en medio de la organización.
-          ¿Vais a empezar ya? – dijo David con tono de reproche
-          Yo quiero otra – añadió en medio de las risas antes de unirse a ellas.
Me tuvieron allí de pie mientras ellos se bebían las cervezas desde el sofá y de vez en cuando se les ocurría “Y si ponemos…” riéndose abiertamente cuando yo corría a ejecutar su sugerencia. Me hicieron bajar a por más cervezas y antes de las 8, David tomó de nuevo la palabra:
-          Que se pire ya. Va a llegar la gente.
Sergio se vino arriba, ayudado por las cervezas, sin lugar a duda.
-          Mañana ven a limpiar todo esto. Que no lo vamos a tener así hasta el jueves -dijo en un tono serio.
-          Como quieran – contesté agachando la cabeza.
Los tres rieron con ganas y David me abrió la puerta para que me fuera.




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