Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio en...

sábado, 23 de febrero de 2008

En su casa también

Estaba claro cuando el Amo me había dicho que quería exclusividad, incluso para el servicio doméstico, que era un servicio que yo tendría que darle. Y ese momento había llegado.

Recibí un menaje escueto, como siempre desde que le sirvo, con una dirección y una hora. Allí me presente tras un breve viaje en moto y conocí por fin su pequeño estudio. Me mandó que me quedara en ropa interior nada más entrar en la casa y tardé menos de 10 segundos en dejar toda mi ropa perfectamente doblada encima del sofá-cama. Al Amo le gustó que mi ropa interior fueran unos suspensorios y comenzó a sobarme el culo.

lunes, 18 de febrero de 2008

Sesión de Prueba

Una vez resuelto el problema de la exclusividad, por fin pude conocer al Amo Óscar. No habíamos hablado más sobre el tema aunque todo estaba claro. Ni siquiera tuvimos que aclarar las condiciones de bienvenida en esa primera visita a mi casa, para la sesión de prueba.

Le abrí la puerta en suspensorios negros, que me quité delante de él sin que tuviera que decir nada justo en el momento en el que se acomodó en el sofá y antes de ir a la nevera a por una cerveza de su marca favorita. En cuanto la tuvo en la mano, me arrodillé a su lado pero no esperé mucho tiempo en esa postura pues sus piernas se levantaron rápidamente y yo, igual de rápido me puse a 4 patas para que la caída de sus piernas fuera sobre mi espalda.

jueves, 14 de febrero de 2008

Última vez que no limpiaba


Llevaba varios días dándole vueltas en la cabeza y la respuesta siempre era la misma. Servir de mayordomo a los chicos era algo extraordinario que me hacía realizarme como esclavo. Simplemente iba allí a ver qué podía hacer por ellos, haciéndoles la vida más fácil, sin esperar nada a cambio y encantado de que me humillaran de alguna forma; eso me ayudaba a recordar mi sitio en el mundo. Sin embargo, el hecho de tener un Amo “completo” no les igualaba de ninguna de las formas.

domingo, 10 de febrero de 2008

Manualidades (III)


Durante unos días, rondaba en mi cabeza la idea, pero no tenía claro si sería factible. Tuve que pasarme por un par de sitios para ver los materiales, antes de decidirme a intentar hacer un pequeño plano en casa.
-          Tendría que ser lo suficientemente grande… - iba diciéndome a mí mismo
-          Pero que no ocupe tanto sitio - seguía pensando en voz alta
-          ¡Que se pueda desmontar! - concluí.
Pensaba en voz alta, mirando los planos sobre la mesa de mi escritorio, con el portátil retirado a una esquina.

sábado, 2 de febrero de 2008

Presentaciones


-          ¿Qué tipo de esclavo eres? – Me preguntó al poco de iniciar nuestra conversación por Skype.
-          Soy pasivo, sumiso y esclavo. Esclavo total. – contesté.
-          Define esclavo total – Volvió a insistir.

Hasta aquí nada fuera de lo normal. Tuve que explicarle clara y explícitamente que para mí, esto no es un juego ni una forma de ser que tengo delante de ciertas personas, si no que me gusta que sea mi modo de vida. Que me siento necesitado de tener a alguien al que obedecer en todo, dentro y fuera de la cama, y que cuando así sucede, no pongo límites de ningún tipo, en ningún momento, ni en ningún lugar. Soy un simple esclavo con el único objetivo de servir de alguna utilidad al ser superior que tengo delante de mí.

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