Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

martes, 24 de febrero de 2009

Esto hay que repetirlo

Risas, conversaciones, copas, fiesta, confesiones y hasta algún desmadre. Unas vacaciones excelentes pero ya estábamos los 3 juntos, vestidos casi como para ir el gimnasio, aunque lo que teníamos que soportar en ese momento eran las horas de vuelo: el mío a Madrid, el de Ronnie a Chicago y el de Nico a Nueva York.

sábado, 21 de febrero de 2009

Demasiado para dejarselo a otro



Nuestras intenciones y nuestro perfil sin tapujos, al que contestaba Ronnie principalmente, pero a veces contestaba yo, llegaron a dar el fruto que esperábamos, o eso pensábamos en ese momento. Yo llevaba unas cuantas horas acaparando el perfil, hablando con, ya todo un hombre, de buenas dimensiones, en todos los sentidos, que tenía experiencia como dominante y no le importaría ejercer como Amo. Lo extraño es que no había propuesto que nos viéramos en directo todavía… Sabía que eramos 3 y habíamos intercambiado fotos de los 3 por fotos suyas, lo que nos había dado una clara ventaja en cuanto al número de fotos de él que habíamos visto, sin dejar un centímetro de su anatomía sin explorar. La verdad, yo me estaba poniendo muy cachondo, cada vez que desbloqueaba la pantalla del móvil y me encontraba con un mensaje suyo. Era esa sensación que crece dentro de ti, a veces desde tus huevos hacia el resto del cuerpo, a veces desde mi ojete palpitante, pero otras veces, como estas, desde una bola en medio del estomago que te hace sentir que te falta algo, que necesitas ponerte al servicio de ese hombre, que empieza a crecer y casi te pone de rodillas para quedarte a sus órdenes.

viernes, 20 de febrero de 2009

Segundo intento en vacaciones


Las vacaciones se nos estaban dando de puta madre, lo estábamos pasando genial y sobretodo olvidándonos del resto de nuestra vida, aunque tanto Ronnie como yo echábamos de menos un buen Amo que nos pusiera en nuestro sitio. Mientras tanto, Nico seguía con sus escapadas, casi diarias, con alguien que encontraba a través de las redes sociales y ahora ya nos lo contaba todo, con todo detalle.
-          Así que hay mucho dominante por esas redes… - Empezó a decir Ronnie, casi pensando en voz alta.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Nico se confiesa


-          Yo os envidio – dijo Nico, balanceándose ligeramente.

Llegaba del baño y se apoyaba con cada uno de sus brazos sobre mí y Ronnie, pillándonos por sorpresa, sentados en una mesa alta de un bar de ambiente, a altas horas de la noche, discutiendo sobre si el maromo de turno tendría alguna opción de ser dominante o no. Llevábamos un par de cervezas, pero Nico ya 4 copas; ese día parecía o sediento, o simplemente necesitado de una borrachera. Durante la tarde había hecho una de sus escapadas, a ver a uno de sus contactos rápidos, encontrado con la aplicación que usaba. No nos había contado mucho más, pese a nuestro típico interrogatorio. No le dimos mayor importancia.

-          Buena polla, y nada más. – zanjó la discusión.

domingo, 15 de febrero de 2009

Salimos de fiesta


No nos levantamos muy temprano y aunque estoy seguro que los 3 nos acordamos de ello, no mencionamos el visitar un gimnasio ese día; eso eran las verdaderas vacaciones. Nos preparamos rápidamente, entrando por turnos al baño, hasta que llegó un momento en el que los 3 estábamos allí dentro, haciéndonos un hueco delante del espejo a codazos, todavía en ropa interior. La charla ya era animada desde por la mañana y en cuanto estuvimos vestidos salimos a ver la ciudad mientras buscábamos un buen desayuno tardío.

sábado, 14 de febrero de 2009

Puesta en Común


Esa noche la dedicamos enteramente a ponernos al día; teníamos tantas cosas que contarnos de los meses que llevábamos sin vernos… Pedimos pizza a la habitación y conseguimos que nos trajeran también unas cuantas cervezas. Creo que hasta nos llegamos a volver ligeramente escandalosos, y estuvimos a punto de salir a la calle, con la noche ya avanzada, pero nos pudo la prudencia por estar en una ciudad desconocida. De todas formas, no necesitábamos a nadie más.
Pese a que tras la ducha todos nos habíamos vestido para salir a cenar, y aunque el aire acondicionado estaba encendido, una vez decidido que cenábamos allí dentro, nos fuimos quitando la ropa, para no mancharla o por el calor. Ronnie y yo nos quedamos en suspensorios, como más cómodos estábamos y los dos envidiamos el modelo que llevaba el otro. El cuerpo de Ronnie era realmente perfecto: su cuidado y su bronceado culo quedaba perfecto enmarcado en las tiras del suspensorio rojo que había elegido para ese día. Yo por mi parte llevaba uno negro, más discreto y más acorde con mi tono de piel, casi albino al lado del de Ronnie.
-          ¡Eh, yo también tengo! – gritó Nico mientras Ronnie y yo comparábamos culos y paquetes, con más interés en la lencería en sí, que en la sensualidad del hecho.

viernes, 13 de febrero de 2009

Vuelo Domestico


Me había despedido de Martín en mi propio apartamento, después de hacerle una última mamada, que él hubiera querido que fuera una follada, pero el tiempo se me echaba realmente encima. Le dejé en la puerta de la facultad, abriéndole con protocolo la puerta de mi coche por última vez.
Ya habiendo devuelto el coche al aparcamiento de la compañía de alquileres en el aeropuerto, sentí tristeza por las maravillosas semanas que había pasado sirviendo al Amo Martín, que descubrió los placeres de la dominación y el castigo a mi lado, incluso su polla se había estrenado con mi culo. Pronto se me pasó la leve nostalgia ante la excitación de encontrarme con mis amigos en Buenos Aires; hacía bastante tiempo que no los veía.
-          Ellos ya estarán aterrizando – pensé.

martes, 10 de febrero de 2009

Comienza la despedida (II)


Los pequeños cambios en la forma de actuar del Amo Martín se veían poco a poco, y se había vuelto completamente imposible predecir de alguna forma como querría las cosas. A veces, me dejaba comer con él y otras tenía que comer cuando él ya había acabado. En estos casos, utilizaba una de las botellas que siempre había en mi nevera, y que él se encargaba de tener llena de su propia meada, para aderezar la comida que fuera, poniéndole una buena cantidad por encima.

lunes, 9 de febrero de 2009

Comienza la despedida


Aunque era algo de lo que no hablábamos, tanto el Amo Martín como yo, sabíamos que nuestra fecha de caducidad estaba al llegar. Los dos estábamos disfrutando al máximo los días juntos: cuando por semana lo recogía de la facultad y se venía a mi casa a follarme ,y a que le sirviera la cena; así como los fines de semana, en los que se quedaba en mi apartamento a dormir el sábado, para amanecer juntos el domingo, empezando el día con una buena follada antes del desayuno.

jueves, 5 de febrero de 2009

Martín sabe jugar


Aunque el Amo Martín tenía claro que me quería sólo para él, también se sentía orgulloso de estar usando un esclavo como yo, y eso tenía que compartirlo con alguien, interpreté yo cuando me dijo una tarde cualquiera después de cenar.
-          Tengo un amigo que quiere conocerte.
Y lo dijo con la tranquilidad de siempre, sin darle mayor importancia, quizás consciente de todo lo que implicaba, pues yo entendía que su amigo me quería conocer como esclavo; ¿de qué otra forma podría ser?
Y era dicho y hecho. Tras haber sentenciado sus intenciones, empezamos a prepararnos para salir a encontrarnos con su amigo, en un bar del centro. Tendría que conducir hasta allí, pero eso no fue impedimento para que Martín me llevara preparado como a él le gustaba. Eligió la ropa de mi armario, nada extraño: suspensorios, camiseta y pantalón vaquero esta vez, en lugar de pantalón corto. Por supuesto, bajo toda la ropa, mis pelotas atadas, mi polla con un cockring, un plug llenando mi culo y las pinzas unidas por una cadena en mis pezones.

domingo, 1 de febrero de 2009

El día Domingo

Desde aquel primer sábado por la noche en que dormimos juntos y Martín, me folló por primera vez, los domingos que pasamos juntos eran el día para nosotros. Ese día, él se olvidaba de todo lo que tenía que hacer en la universidad y se dedicaba exclusivamente a disfrutar de mí, y de mi cuerpo.

Pasadas ya las pruebas iníciales, en las que Martín iba probando lo que le gustaba y lo que no, ya empezaba a tener bien claro que el rol de Amo le gustaba, y además se le daba bastante bien, considerando que teníamos cada vez menos tiempo disponible, que él quería aprovechar al máximo.
Cuando Martín se despertaba, normalmente apoyando algunas de sus partes sobre mi cuerpo, a veces la cabeza sobre mi pecho, o a veces simplemente una pierna enlazada entre las mías, no tardaba en despertarme después. Yo no tardaba en notar su enorme erección mañanera entre sus piernas, y tras librarme de la ligera sábana, me bajaba hacia ella, para empezar a comérmela, ya sin falta de vendarme los ojos. Si dejaba que Martín decidiera, nos pasábamos así toda la mañana. Su polla parecía no bajarse nunca y mi hambre tampoco; llegué a comérsela más de una hora seguida, intercalando el meterme su polla hasta el fondo de mi garganta, con largas lamidas de sus pelotas, que tenían un ligero sabor a sudor y a hombre, después de la calurosa noche conmigo.

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