Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

sábado, 21 de febrero de 2009

Demasiado para dejarselo a otro



Nuestras intenciones y nuestro perfil sin tapujos, al que contestaba Ronnie principalmente, pero a veces contestaba yo, llegaron a dar el fruto que esperábamos, o eso pensábamos en ese momento. Yo llevaba unas cuantas horas acaparando el perfil, hablando con, ya todo un hombre, de buenas dimensiones, en todos los sentidos, que tenía experiencia como dominante y no le importaría ejercer como Amo. Lo extraño es que no había propuesto que nos viéramos en directo todavía… Sabía que eramos 3 y habíamos intercambiado fotos de los 3 por fotos suyas, lo que nos había dado una clara ventaja en cuanto al número de fotos de él que habíamos visto, sin dejar un centímetro de su anatomía sin explorar. La verdad, yo me estaba poniendo muy cachondo, cada vez que desbloqueaba la pantalla del móvil y me encontraba con un mensaje suyo. Era esa sensación que crece dentro de ti, a veces desde tus huevos hacia el resto del cuerpo, a veces desde mi ojete palpitante, pero otras veces, como estas, desde una bola en medio del estomago que te hace sentir que te falta algo, que necesitas ponerte al servicio de ese hombre, que empieza a crecer y casi te pone de rodillas para quedarte a sus órdenes.

Ya que el tiempo jugaba en nuestra contra, decidí ser yo el que le recordó que nos iríamos en unos días y él contestó con pena pero sin proponer un encuentro. De nuevo tuve que ser yo el que lanzó de nuevo al aire la idea de quedar y parece que se me fue por las ramas. Algo no terminaba de encajar cuando decidí preguntarle por cual de los 3 estaría interesado o sí… la respuesta no se hizo esperar y contestó que le gustaría quedar con Ronnie. Nos intercambiamos nuestros móviles antes de pasarle el control del perfil a Ronnie. Tras una pequeña conversación, ya tenían cita para esa misma tarde.
-          No sé de qué me extraño – pensaba, mientras miraba el cuerpo de Ronnie desnudo salir de la ducha, preparándose para tener una sesión con ese Amo, al que habíamos buscado los 3 juntos.
Unas horas más tarde, Ronnie volvía a nuestra habitación de hotel, completamente agotado y con una sonrisa enorme de oreja a oreja, contándonos maravillas del hombre argentino que le había tocado probar. Nico había hecho una de sus escapadas pero ya estaba de vuelta y su historia era mucho más rápida y ligera comparada con la que Ronnie se disponía a contarnos. Yo me había pasado el tiempo solo conectado a la aplicación en busca de algo similar, aunque después de ese hombre, todo me parecía poco. ¿Estaba teniendo celos de Ronnie? Me olvidé del móvil para escucharle con atención mientras él terminaba de quitarse la ropa para irse a la ducha.
Pude ver perfectamente unas marcas rojas cruzando sus nalgas bronceadas, enmarcadas por las tiras del suspensorio rojo que se había puesto.
-          ¡Joder! Realmente le has servido bien – dije sin apartar  mi mirada de su culo, casi con ganas de tocarlo.
Ronnie giró su tronco para mirarme a la cara sin dejar de mostrar su culo y me sonrió antes de continuar su trayectoria hacia la ducha.

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