Imprescindibles

No se pierda... Videos Hice un buen servicio en...

sábado, 14 de febrero de 2009

Puesta en Común


Esa noche la dedicamos enteramente a ponernos al día; teníamos tantas cosas que contarnos de los meses que llevábamos sin vernos… Pedimos pizza a la habitación y conseguimos que nos trajeran también unas cuantas cervezas. Creo que hasta nos llegamos a volver ligeramente escandalosos, y estuvimos a punto de salir a la calle, con la noche ya avanzada, pero nos pudo la prudencia por estar en una ciudad desconocida. De todas formas, no necesitábamos a nadie más.
Pese a que tras la ducha todos nos habíamos vestido para salir a cenar, y aunque el aire acondicionado estaba encendido, una vez decidido que cenábamos allí dentro, nos fuimos quitando la ropa, para no mancharla o por el calor. Ronnie y yo nos quedamos en suspensorios, como más cómodos estábamos y los dos envidiamos el modelo que llevaba el otro. El cuerpo de Ronnie era realmente perfecto: su cuidado y su bronceado culo quedaba perfecto enmarcado en las tiras del suspensorio rojo que había elegido para ese día. Yo por mi parte llevaba uno negro, más discreto y más acorde con mi tono de piel, casi albino al lado del de Ronnie.
-          ¡Eh, yo también tengo! – gritó Nico mientras Ronnie y yo comparábamos culos y paquetes, con más interés en la lencería en sí, que en la sensualidad del hecho.
Le miramos con cara de sorpresa, pues le habíamos visto en slips negros, cuando se había vestido. Nico cruzó rápido la habitación para buscar algo en su maleta y enseñarnos casi con orgullo unos suspensorios de color azul oscuro, muy bonitos. Ronnie y yo bromeamos con él sobre su avance, y nos encantaba su elección. No tuvimos que animarle mucho para que se los pusiera y nos los enseñara en directo sobre su cuerpo. Se cambió allí delante, sin pensar en un pudor que ninguno de los 3 teníamos entre nosotros y la verdad, es que le quedaban de puta madre. Su cuerpo, delgado pero fibrado, sin vello por su genética, y una pequeña ayuda que él aplicaba sin duda en su entrepierna, enmarcado por una cinta de color azul claro, debajo de la cual se le veía un buen paquete de azul oscuro, al igual que las tiras que enmarcaban su culo, no trabajado en el gimnasio, pero de nalgas lisas que se mantenían en su sitio. Los 3 nos reímos cuando nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo y nuestra conversación siguió por otros asuntos. Por supuesto, los temas iban subiendo de tono a medida que avanzaba la noche y las cervezas se iban acabando; tampoco necesitábamos muchas para hablar de nuestras experiencias más delicadas, sobre todo entre Ronnie y yo.

Nico tampoco se quedaba atrás en el nivel de las historias. Aunque no tenía relaciones Amo y esclavo, realmente era especialista en conocer gente con gustos peculiares, que a veces nos dejaban con la boca abierta, pesé a que nuestra experiencia con prácticas “no habituales” respecto al sexo gay era mucho más dilatada. En ese momento llegó la explicación de porque Nico no estaba en la habitación cuando yo llegué de mi vuelo doméstico, más tarde que ellos. No había perdido el tiempo y ya había instalado las aplicaciones en su móvil para conocer gente gay por la ciudad. Lo había conectado en el taxi de camino al hotel y, nada más llegar, tenía un dirección realmente cerca que visitar. Nos contó que era un chico normalito, muy moreno de piel, y de unos 20 años, como a él le gustan, que estaría solo en su casa por un par de horas. Así que Nico no dudó en hacerle una visita rápida para probar la primera polla local, que según nos contó, era deliciosa y de buen tamaño.
-          Os llevo una mamada y una follada de ventaja – dijo Nico.
Ronnie y yo reímos a carcajada limpia. No pensábamos entrar en ese juego a estas alturas, al menos yo.
-          Ya recuperaré – dijo Ronnie y yo le miré con sorpresa.
No tuve que dar explicaciones, pero les sorprendieron mis gestos de “no, no, yo esta vez no entro en el concurso, no he venido a eso”. Me tocó a mí contar mis historias con el Amo Martín, del que me había despedido tan solo hacía unas horas.

-          Mañana es sábado – Dijo Nico antes de que nos dispusiéramos a dormir.
-          ¡Tendremos que salir! – Contesté.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Le aviso si hay Novedades...

Su email: