Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

martes, 18 de agosto de 2009

Vía Mensaje


Ya no me esperaba explicaciones. Por como habían quedado las llaves perfectamente colocadas en el sofá, sabía que no se le habían caído; además esa noche no había intentado volver a casa después de su borrachera. Tenía línea directa conmigo y mi móvil no había recibido ningún mensaje suyo en esos días.

Por eso me extraño tanto su mensaje, como si nada hubiera sucedido "Como está el esclavo?". El Amo Carlos me estaba preguntando cómo estaba, algo que creo que no había hecho nunca. La verdad, es que no me apetecía contestarle y no lo hice. El siguiente mensaje aún me sorprendió más.

viernes, 14 de agosto de 2009

No lo esperaba

Ese día no lo esperaba; culpa mía por no darme cuenta que el día siguiente era festivo, y que las rutinas del Amo Carlos podrían cambiar, haciendo que saliera el viernes, en lugar del sábado, o quizás, ambos días.

Salí de la ducha, en la que estaba con la música puesta; tras sumergirme bajo el chorro de agua fría un buen rato, había empezado mi ritual de depilación y limpieza, ya con el mando para el lado del agua caliente, sin prisas. Salí del baño, casi cantando, con la música todavía encendida, completamente desnudo, ya seco, y me encontré al Amo Carlos sentado en el sofá del salón.

La cierto es que me dio un buen susto, llegué casi a saltar al verle, con un vuelco en el corazón. Creo que aproveche el salto para ponerme de rodillas rápidamente, todavía agitado y sin querer grité.

- A sus órdenes, Amo.

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