Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

viernes, 14 de agosto de 2009

No lo esperaba

Ese día no lo esperaba; culpa mía por no darme cuenta que el día siguiente era festivo, y que las rutinas del Amo Carlos podrían cambiar, haciendo que saliera el viernes, en lugar del sábado, o quizás, ambos días.

Salí de la ducha, en la que estaba con la música puesta; tras sumergirme bajo el chorro de agua fría un buen rato, había empezado mi ritual de depilación y limpieza, ya con el mando para el lado del agua caliente, sin prisas. Salí del baño, casi cantando, con la música todavía encendida, completamente desnudo, ya seco, y me encontré al Amo Carlos sentado en el sofá del salón.

La cierto es que me dio un buen susto, llegué casi a saltar al verle, con un vuelco en el corazón. Creo que aproveche el salto para ponerme de rodillas rápidamente, todavía agitado y sin querer grité.

- A sus órdenes, Amo.

Él estaba tranquilo, fumando un cigarrillo, con sus pantalones pulcramente estirados en un extremo del sofá y los calzoncillos todavía puestos. En cuanto reaccioné, intenté levantarme para ir a cogerle un cenicero, pues estaba tirando la ceniza al suelo, pero Carlos me paró con un gesto de su mano. Añadió más ceniza al suelo, con un toque de su dedo en el cigarrillo encendido.

- Ya sabes cómo me gusta que lo recojas, perro - dijo tranquilamente.

Nunca había recogido la ceniza de los cigarrillos del Amo con la boca antes de chupársela, siempre lo hacía después, así que no se había ocurrido. De todas formas, fui a cuatro patas, hacia los pequeños montones de ceniza en el suelo, y sacando la lengua todo lo posible los lamí del suelo, dejando que la ceniza se pegara a mi lengua, y se esparciera por mi boca junto con mi saliva. Me levanté para quedarme de rodillas, frente al Amo, con la lengua aún fuera. Él le dio una calada a su cigarrillo y volvía a tirar la ceniza, esta vez directamente en mi boca.

Me quedé con la lengua fuera, aguantando el ligero dolor de la pequeña quemadura que no había podido evitar llenando mi lengua de saliva, cuando Carlos posó su cigarrillo sobre ella, dejando la colilla después encima, ya apagada.

- Sírveme una copa - me dijo.

No sabía qué hacer con la colilla sobre mi lengua, cerré la boca y la dejé allí, intentando no poner mala cara por su sabor amargo, mientras me levantaba para ir a la cocina a preparar el ron con naranja que el Amo Carlos me había pedido.

El filtro se estaba desprendiendo del resto de la colilla en mi boca, llena de saliva, cuando le llevé la copa a Carlos, antes de ponerme de nuevo de rodillas, intentando bajar la cabeza; pero él me buscaba con su mirada.

- ¿No has tragado todavía? - me preguntó, y yo negué con la cabeza, bajándola aún más.
- No sé a qué esperas - dijo, antes de que yo oyera un largo sorbo a su copa.

Levanté la cabeza, con un gesto algo orgulloso, para mirar los ojos del Amo Carlos; aunque más bien, mi gesto era de asco por el sabor de su colilla en mi boca. Cerré los ojos, intenté no tener una arcada y tragué. Abrí la boca y saqué la lengua, aún con los ojos cerrados, sin mover mi cabeza; sin saber si mi actuación tendría premio o castigo. Ninguno de los dos llegó.

El Amo Carlos se dedicó ese día a fumar y a tomarse su copa tranquilamente, usando mi boca como cenicero. No dijo mucho, parecía muy pensativo. Tuve que prepararle otra copa cuando terminó la primera, y apagó otros 3 cigarrillos en mi lengua, como la primera vez. Con la segunda copa ya acabada, se levantó todavía en silencio; yo de rodillas y desnudo, recién había tragado su cuarta y última colilla. Se puso de nuevo los pantalones, vistiéndose con calma y yo esperé con la cabeza baja.

Oí la puerta y no me lo creí. El Amo Carlos salía de mi casa sin decir ni hacer nada más. Comprobé que se había ido, escuchando detrás de la puerta, a la que había corrido al oírla, tras levantar la cabeza y no verle cerca. Cuando volví al sofá, encontré su copia de las llaves de mi casa, posada cuidadosamente en el brazo del sofá, dónde hace unos segundos estaban sus pantalones perfectamente planchados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Le aviso si hay Novedades...

Su email: