Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio en...

martes, 27 de diciembre de 2016

Feliz Navidad del Amo Luis


Antes de dejarme salir de la jaula me puso delante el comedero de perro con un poco de agua. Evidentemente no puede ni llegar a tocarla por mucho que estire mi lengua a través de los barrotes que se me incrustaron en la cara. El Amo me miró divertido desde fuera, en cuclillas al frente de mi jaula de perro.
-          Sigue intentándolo, perro. Tienes sed. – Dijo mientras se levantaba sin perder su sonrisa.

lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Está enfadado?

Después de las fiestas sin noticias del Amo Luis por fin recibí la notificación de que se pasaría por mi casa; entusiasmado me aseguré de que tenía listo todo lo que me había pedido la última vez. Tenía el tiempo justo para dejar la comida casi lista y darme una ducha, así que corrí por la casa casi sudando para que me diera tiempo a todo. Salí del dormitorio solo con unos suspensorios pensando porque no tenía que ir a buscarle esta vez y justo sonó el timbre 10 minutos antes de lo previsto.
Luis pareció complacido al ver que mis incursiones por el trastero habían sido completadas cuando vio la jaula perfectamente montada en el salón y la rodeó para observarla sin decir nada; después la empujó con un pie hasta ponerla contra la pared. Y eso cambió la rutina ligeramente.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Pasando el día juntos (II)


Fui un par de veces al lado de Luis a arrodillarme hasta que él me preguntaba que pasaba para
confirmar que el menú era de su agrado y terminé preparando una buena ensalada Caesar con pollo que le llevé al sofá en un gran plato con un tenedor y una servilleta, justo después de llevarle una cerveza bien echada en un vaso ancho. Él me indicó el suelo y me puse a cuatro patas.
Comió tranquilamente con las piernas apoyadas en mi espalda mientras cambiaba el canal de TV con el mando emitiendo gruñidos de disgusto, espero que por la programación televisiva más que por el sencillo plato que había cocinado.
-          ¿Ha sobrado algo? – preguntó retóricamente mientras se levantaba de un salto dejando su plato vació sobre el sofá.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Pasando el día juntos

Las sesiones con el Amo Luis continúan, aunque más espaciadas, con más intensidad. Parece que la excusa de tener que estudiar le aliviaba de otros compromisos dejándole libre todo el sábado para pasarlo en mi casa.

Sigue los mismos preparativos y siempre disfruta mucho con el electrokit probando todo tipo de combinaciones. Hoy me ha atado como siempre con las manos separadas hacia el techo, las piernas también separadas atadas al suelo y la mordaza puesta. Me ha hecho bastante daño al colocar el cockring metálico del electrokit como él ha dicho “por mi culpa” por tener la polla ya enormemente dura ,al igual que las pelotas. El segundo canal lo ha utilizado con los pads que ha colocado cuidadosamente en mi escroto asegurándose que quedaban pegados a los huevos.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Sabor agridulce en casa del Amo


Realmente acerté con el look para mi visita. Piqué puntual en la casa del Amo y me abrió la puerta con un pantalón de chándal viejo y una sudadera estirajada. Me descalcé antes de entrar en la casa y dejando mis botas en un rincón del recibidor me quité el mono y me puse de rodillas allí mismo.
Digo que acerté porque ni si quiera necesitó que nos moviéramos del recibidor y empujó mi espaldas para que tuviera que apoyar mis manos en el suelo con uno de sus pies descalzos. En menos de un minuto me estaba follando bien duro sin preparativos de ningún tipo. Me montó con ganas durante varios minutos y terminó dentro de mí, como a él le gusta.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Visitaré la casa del Amo

Llevo más de un mes al servicio del Amo Luis y por fin voy a conocer su casa. Es un estudiante universitario que ha venido de alguna provincia a estudiar a Madrid y comparte piso con otro estudiante cerca de las facultades.

Durante este poco más de un mes, parece que ha tenido mucho tiempo libre y ha pasado por mi casa, al menos, dos veces por semana donde se lo ha pasado realmente bien. Sigo fascinado por lo mucho que disfruta con todo lo que va encontrando por mi casa. Viene sin prisa, tras haberme hecho muchas preguntas por mensajes sobre las herramientas que tengo para la perversión que trae ese día en la cabeza y se queda siempre un par de horas, llegando al orgasmo varias veces durante las mismas.

martes, 6 de diciembre de 2016

Cuando ya estoy "preparado"


Esa postura con ligeras variantes en cuanto a cómo ataba mis pies al suelo, la repetí muchas veces los días sucesivos siempre empezando por la misma frase:
-          Te voy a preparar.
También cambiaba los diferentes artilugios que aplicaba en mis pezones, a veces las presas, a  veces una buena cantidad de pinzas para la ropa y las menos, las pinzas japonesas o los succionadores. Nunca cambiaba lo que se aplicaba sobre mis pelotas, siempre el paracaídas con el máximo de pesas que tenía que me hacía intentar doblar mis rodillas para hacer que mis huevos estirados estuvieran lo más cerca del suelo posible.
Pero si que cambiaba lo que hacía colgar de mis pelotas, a veces el Amo se descalzaba y conseguí usar los cordones de sus propias botas o zapas para colgarlos del paracaídas bien ceñido a la parte superior de mi escroto. Hoy había hecho eso con sus botas y en ese momento decidió que debería lamerlas. Así que estiró al máximo el cordón de sus botas hacia mi cara, llevándose consigo mis huevos estirados en la dirección contraria a la que las pesas tiraban. La sensación no fue tan dolorosa cuando conseguí por fin estirar mi lengua y empezar a lamer la punta de una de las botas marrones para los días lluviosos que el Amo usaba y que ya había lamido con mucha más dedicación unas cuantas veces antes.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Preparativos


Sin embargo, no fue nada de lo que había encima de la mesa por lo que empezaría el Amo, aunque utilizaría muchas de las cosas disponibles. Yo le había contado todo sobre las posibilidades para atarme que se hallaban escondidas en las paredes, techo y suelo, así que no le costó mucho encontrarlas y abrirlas, apartándome con un empujón dado con el pie en mis intercostales.
Pasó un largo rato estudiando las posibilidades y finalmente me ordenó ponerme de pie. Enseguida supe lo que quería hacer ya que me colocó las muñequeras, una en cada brazo, pero no las unió entre sí. Pronto las cuerdas pasaban por los mosquetones y mis brazos se levantaban hacia el techo a tirones hasta que casi necesité ponerme de puntillas.
Todavía miraba hacia arriba para ver la posición de mis muñecas con ese apretado bondage, cuando note presión sobre uno de los huesos de mis tobillos. Pensé rápidamente que la inmovilización se completaría atando mis piernas al suelo haciendo que mi cuerpo formara un “X” y miré hacia abajo. En lugar de lo obvio, me estaba poniendo el separador de tobillos consistente en una barra de madera negra que separaba dos tobilleras que pronto se habrían apretado sobre mí cuerpo y que yo no había preparado entre los “juguetes” de encima de la mesa, pero que recordé que llevaba varios días descansando, fuera de su lugar, en una esquina del salón.

martes, 25 de octubre de 2016

Los descansos del Amo Luis


Encendió la TV desde el mando que estaba apoyado en uno de los brazos del sofá pero no pareció entretenerle mucho o lo que vio encima de la mesa le gustó mucho más. Se levanto rápidamente apartándome con ligeras patadas en el costado para coger la fusta y blandirla en su mano sin evitar que se le escapara una corta carcajada socarrona que escuché desde mi posición aún a cuatro patas en medio del salón.
A los pocos minutos, sus piernas descansaban de nuevo encima de espalda y descargaba en momentos aleatorios la fusta sobre una parte de mi culo que le viniera más a mano. La verdad es que los golpes eran bastante fuertes para la desgana con la que parecía darlos. De vez en cuando paseaba la punta de la fusta por mis nalgas suavemente, supongo rozando las rojeces que me iba dejando, que al día siguiente comprobé en el espejo.

domingo, 23 de octubre de 2016

Empezó como tantas veces


Sin mediar palabra se bajo los pantalones y su polla salió rápida para meterse en mi boca. Casi ni pude saborearla porque enseguida empezó a follarme la boca metiéndomela hasta le fondo de mi garganta. Yo aguantaba como podía dejando caer las babas desde mi boca al suelo. Se pasó un buen rato sujetándome la cabeza con ambas manos y dedicándose a tenerla el mayor tiempo posible metida hasta le fondo de mi boca cuando me apartó la cabeza con ambas manos hacia mi espalda haciéndome casi caer.
Se tomó un momento para cerrar la puerta que seguía aún entreabierta y le dio una vuelta a la llave que colgaba por dentro en la cerradura. Al girarse de vuelta frente a mí con el bulto de la polla durísima, oculta de nuevo bajo su pantalón, mientras yo intentaba limpiarme con los dedos las babas que aun corrían por mi barbilla y miraba por el suelo los charcos que había ido dejando, decidió levantarme la mano por primera vez. Medio lo vi venir, y levanté la cabeza por ver qué pasaba justo cuando su mano extendida se estrellaba contra mi cara con un sonoro bofetón y llenando mi mejilla de rubor.
-          A 4 patas, allí! – señalo delante del sofá mientras caminaba hacia él y se sentaba en el centro

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