Imprescindibles

No se pierda... Mi última corrida Hice un buen servicio con...

miércoles, 4 de enero de 2017

Por esta última vez



Me quitó los pads de las pelotas pero no me quitó el humbler mientras recuperaba la compostura y me limpiaba la cara. Quería verme llorar y lo había conseguido, aunque no sé si por el motivo que el Amo esperaba, o precisamente ese era su plan;  parecía complacido por el resultado. Se le notaba en la cara con media sonrisa y también en su cuerpo, pues se quitaba los pantalones despacio descubriendo de nuevo su polla completamente dura entre sus piernas.
Por esta vez no me ató para follarme y le bastó con tenerme bien quieto debido a la tensión en mis pelotas. Su polla me entró hasta el fondo con un solo empujón y le oí gemir a mi espalda. Se tumbó completamente encima de mi espalda haciéndome estirarme hacia adelante con el siguiente tirón en mis pelotas. Pero ya no me importaba si llegaban a explotar esta vez, esta última vez.
Aguanté las embestidas del Amo Luis siempre profundas, casi como un conejo esta vez con sus gemidos y aliento en uno de mis orejas esperando pronto su corrida como las veces que repetía en las sesiones que tenía conmigo. Me centraba en sentir su polla dentro de mí y olvidarme del dolor de mis pelotas aunque cada vez que cerraba los ojos no podía evitar oír el eco de sus palabras retumbando en mi cabeza. Sería probablemente la última vez con el Amo Luis. Intenté mover mis cadera ligeramente y comencé a cerrar mi culo lo más fuerte posible mientras Luis subía la intensidad de sus gemidos en mi oído.

Por esta vez se contuvo y no se corrió mientras me follaba. Paró de repente con todo su miembro dentro de mi culo con un profundo suspiro en mi oreja, que llegó a morder antes de sacarme la polla. Levanté mi cabeza sorprendido por los no típicos movimientos del Amo y él llegó delante de mí para sentarse igual que hacía unos minutos pero esta vez dejando que fuera su polla la que presionaba mi cara haciéndome bajar el torso para poder metérmela completamente en la boca doblando mis codos en cada una de las bajadas hasta la misma base. Su pierna se estiró para rozar mi polla, completa e inútilmente dura produciendo más tensión en mis pelotas, con la punta de sus dedos del pie.
-          Por esta vez, puedes correrte- Dijo para mi sorpresa mientras mantenía mi cabeza hundida en su entrepierna.
Moví una de mis manos ligeramente hacia mi entrepierna para rozar mi polla con la punta de mis dedos sin dejar de pensar en no descargar mis dientes sobre la polla del Amo debido a la arcada que me estaba produciendo tenerla metida largo rato hasta el fondo. No me hizo falta meneármela mucho pues el sólo hecho de tener permiso para hacerlo me dio la excitación necesaria para correrme. No paré de chupársela al Amo en ningún momento y no tengo claro si fue mi primer chorro de leche el que hizo que el disparara el suyo en lo más profundo de mi garganta o viceversa, la sensación de la leche de el Amo en mi garganta la que me hizo lanzar ese primero de varios chorros de leche que se estrellaron directamente contra el suelo rozando mi pecho y haciendo que mis pelotas se contrajeran más produciéndome un dolor muy intenso.
Pero pese al enorme dolor de huevos no podía dejar de correrme ni de comerle la polla al Amo que ya había dejado de descargar dentro de mi boca. Se la chupe casi hasta la extenuación aunque ya había oído su jadeo final y el roce de mis labios y mi lengua con su sensible polla le estaba haciendo gemir de nuevo. Por esta vez me la saqué de la boca sin que fuera el Amo el que diera la señal para ello y recogí mis babas de un sorbo tragándome la esencia del Amo; por esta última vez.
                         


2 comentarios:

  1. Uf, jeje, disfrutarías de descargar bien por fin!! un saludo :)

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    1. la verdad es que fue genial, perro ladrador! Gracias!

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