Imprescindibles

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¿Comienzos?

Me consideraba ya bien entrenado y llegue a Madrid dispuesto a comérmelo entero. Aún no sabía hasta donde iba a llegar ni lo que de verdad me encontraría.

No me gusta recordar aquella época pero he tenido que explicarla varias veces. Mis principios fueron como en muchos casos en el equivalente americano al Instituto de secundaria. Los clásicas bromas humillantes que tienen por objetivo al adolescente introvertido e inseguro estaban enfocadas hacía mi aunque ese no fuera exactamente mi perfil. Y probablemente, yo las disfrutaba mucho más que ellos…

La situación cambio de tono con mi mayoría de edad. Evidentemente, ya no había muchas bromas hacía ya un hombre atlético que no mostraba ninguna inseguridad pero las representaciones seguían repitiéndose porque era yo el que así lo quería.
Con 21 años ya me consideraba un verdadero esclavo y con una experiencia que no debe ser menospreciada. Tres años después decidía viajar por primera vez a España, dejándome llevar por el estereotipo del macho ibérico y con la excusa de mis raíces españolas, que nunca estuvieron muy arraigadas, excepto en lo que a la lengua se refiere.
Así, llegaba a Madrid; en un vuelo regular con una maleta prácticamente llena de ropa interior ya que había decidido empezar una vida completamente de cero aunque el anuncio de huida se había realizado solamente con un “only a few months, maybe one year”.
No me costó encontrar un piso ideal para mis planes, debido a mis pocas limitaciones de presupuesto. Un apartamento que ocupaba todo un primer piso, con un único vecino, que la verdad nunca me he cruzado, y una plaza de garaje con ascensor que subía directamente hasta casi la puerta de mi casa. Y lo mejor, en una zona realmente céntrica, que más adelante me traería grandes alegrías. No tenía grandes lujos pero estaba equipado con lo necesario: un salón no muy amplio pero con un gran sofá, una habitación principal y otra de invitados, que después se convertiría en mi despacho, una cocina reducida y un buen baño con ducha y por supuesto calefacción, tan necesaria para mi afición de andar por la casa prácticamente desnudo.

Busque el lugar ideal para el contenido de mi maleta, bien ordenados y separados por tipos y colores, mis “gayumbos” (siempre me ha hecho mucha gracia esa palabra) ocuparon prácticamente todos los cajones disponibles en el pequeño armario de dos cuerpos. Coloque los boxers más sueltos y los calzoncillos “de vestir” en el cajón inferior. El cajón del medio lo ocupe con los boxers ajustados y los slips, sin dibujos, monocolor y de diferentes marcas mientras que el cajón superior, sin lugar a duda por su mayor categoría lo ocuparon los 3 tangas y la amplia variedad de lo que pronto descubría que en español se llaman suspensorios.


Decidí que antes de enfocarme en mis planes, debería asegurar mi fuente de ingresos, así que instale mi viejo ordenador portátil en la habitación de invitados. Había acordado con mi padre que realizaría para su empresa unos “pequeños trabajos” adecuados para mi gran habilidad de buscar resquicios legales que apoyada por mi formación en comercio internacional, no suponían para mi ningún reto, salvo el hecho de pasarme unas cuantas horas pegado al ordenador y al teléfono. A cambio, tenía una jugosa cantidad de euros en mi cuenta todos los meses que me permitiría vivir la vida loca que buscaba, sin complicaciones y sin preocupaciones y además permitirme unos cuantos lujos y los pocos vicios que tenía en aquel momento.

Al día siguiente ya me estaban instalando la línea de alta velocidad, clave para mis pequeñas tareas de trabajo, pero cuyo primer uso fue localizar la red de contactos para gays BDSM que tantas alegrías espero que me de. Completo mi perfil en tan solo unos minutos. Ya era oficialmente un esclavo americano en Madrid: "181 cms, marcado sin vello, americano, 26 años. Buscando Amo para sesiones largas y duras. No descarto relación estable."

2 comentarios:

  1. Me encanta tu blog!! :)
    Yo he estado 1 año y medio viviendo en Madrid, jeje, qué pena que no hubiéramos coincidido aunque sólo fuera para charlar :)

    Un saludo!!

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    Respuestas
    1. Gracias! espero que lo disfrutes. Sí que estaría bien conocernos.
      Un Saludo!

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